
Cuando oigo las aves cantar por las mañanas,
Cuando muere el día,
Cuando cae el sol,
Cuando en el silencio contemplo
todo aquello, siento tu presencia y escucho tu voz
Y siento en mi tu luz brillar, que tu vida corre por mis venas, que vives y habitas en mi ser,
que tu vida en mi siento vibrar,
que de tí dependo como un niño,
que soy una gota en tu inmenso mar.
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