martes, 29 de septiembre de 2009

jueves, 10 de septiembre de 2009

Gracias mi Dios por este regalo, ahora cada vez que lo veo , me emociono y reconforto,
Gracias mi Dios por darme el don de poder con mi lente capturar en un momento, semejante inmensidad.

Tras el lente en penumbras, un lugar muy frio en verdad, recuerdos buenos no me llegan, solo tristeza y soledad.


De repente, una luz quiere avivar el calor, reconfortar el lugar, pero no logro captar ningun gesto de amor.



La verdad es que quiero llorar, pero hasta las lágrimas secas están, ninguna por mi rostro resvalará, solamente en el interior se quedarán.